El diagnóstico genético preciso de la inmunodeficiencia, combinado con un fenotipo detallado de la enfermedad, es crucial para caracterizar estas enfermedades raras. También mejora las estrategias de tratamiento y seguimiento de los pacientes afectados y sus familiares. Identificar a los familiares en riesgo permite iniciar tratamientos preventivos y/o hacer recomendaciones de estilo de vida. También justifica los seguimientos rutinarios por parte de los profesionales sanitarios. El diagnóstico genético también puede ayudar en la planificación familiar.
Los paneles inmunogenéticos evalúan variantes en múltiples genes, correlacionados con una alteración sobre la respuesta inmunitaria del cuerpo, contra patógenos (bacterias, virus, parásitos), proveyendo información valiosa sobre la predisposición a infecciones, especialmente aquellas de origen respiratorio; así como en modificaciones en la respuesta inmune.
Algunas de las enfermedades que se pueden evaluar desde un punto de vista genético son: